En pleno Le Marais, entre cafés de especialidad, galerías y tiendas de autor, Cortado se ha convertido en uno de los puntos de encuentro más reconocibles de la nueva escena creativa parisina. Lo que comenzó con la idea de llevar desayunos salados y tapeo a la ciudad desde una mirada contemporánea y libre de clichés ha ido construyendo un imaginario propio.
Con una atmósfera cálida y mediterránea, Cortado funciona como café, cantina y espacio de comunidad. Un lugar donde la luz, la música, los objetos y el ritmo del día conviven de forma natural, atrayendo a perfiles creativos de distintas partes del mundo.
Hablamos con Adrián y Tom Aymerich y Helena Martín sobre identidad, comunidad y cómo transformar un café en una forma de estar.