El pasado Sábado nos reunimos todo el equipo de Marset junto con nuestras familias en la nueva sede central, en Terrassa. Se trataba sobre todo de celebrar, a nivel interno, este nuevo espacio de trabajo y poder mostrar a los de casa lo que tantas veces nos han oído contar.

Hubo tours para recorrer y descubrir el interior de la fábrica, colchonetas y talleres artísticos para los niños, mesas de ping pong para los más hábiles y por supuesto no podía faltar una gran barbacoa para disfrutar y brindar. Los bailes llegaron con el postre.

La ilusión de enseñar cómo, dónde y con quién trabajamos cada día se mezcló con la complicidad de saber que perteneces a un gran equipo.

Habrá más días como éste. Mezclarse es siempre una buena idea.