Vestir la luz

Con el textil como lenguaje, Joan Gaspar ya no trata solo de diseñar sino también de confeccionar y para ello utiliza un material dúctil, flexible, que tamiza la luz, que se mece con el viento pero se mantiene firme. En la colección Jaima la luz es la pantalla y el tejido la emoción.

Esta nueva colección toma el nombre de Jaima, esa tienda propia de los beduinos del norte de África, inspirándose en sus telas y sus formas. La pantalla de textilene está disponible en tres tamaños y cuatro colores distintos pero con el interior siempre en blanco para optimizar la calidad de la luz que es directa y hacia abajo. Una vez definido el difusor, se añade una estructura versátil con cambios de altura y rotación que permite lanzar la luz, moverla y hacerla más o menos extensible.