Hazy Day es la consecuencia de un delicado estudio de la luz y su difusión, inspirado en ese momento del día cuando el sol todavía no ha salido y la luz del cielo llega filtrada por la neblina. Como  lámpara de suspensión, el globo de vidrio presenta un degradado que va de la calidad mate del arenado hasta la transparencia brillante en la pequeña curvatura que remata la pantalla.  Este detalle rompe la geometría esencial de la esfera y remite a la técnica manual del soplado de vidrio con que se produce.
La posición de la bombilla desplazada hacia abajo y la curvatura inferior, generan un sugerente efecto de duplicidad de la fuente de luz desde ciertos ángulos de visión.
Se realiza en dos diámetros: 44 cm y 32 cm.