La madera es una gran aliada de la iluminación más intimista, un material complicado de moldear que la colección Ginger resuelve con nitidez. La combinación de láminas de madera, papel y resinas prensados a alta presión consigue una luminaria de aspecto casi plano, sobrio, que ilumina los espacios con luz indirecta desde una presencia leve.

La colección Ginger se ha ido ampliando con el tiempo para dar solución a diferentes necesidades de iluminación, con distintas versiones de suspensión, sobremesa, aplique o pie, y con brazo móvil.

Los nuevos apliques de pared, de gran sencillez formal, se fabrican en tres tamaños. También se presentan formando un conjunto de dos o tres piezas, para adaptarse a las cualidades y necesidades del espacio. El interior del difusor se ofrece, además de en blanco, en acabado roble y wengué aportando diferentes tonalidades de luz.