La madera es una vieja aliada de la iluminación más intimista,  un material complicado de moldear que la colección Ginger resuelve con nitidez. La combinación de láminas de madera y papel  prensados a alta presión consigue una luminaria de aspecto casi plano, sobrio, que ilumina los espacios con luz indirecta  desde una presencia leve.

Este año la colección Ginger se amplía con dos versiones de pie de aspecto contundente con brazo móvil, un tamaño mayor  de sobremesa y de suspensión, un aplique sencillo y otra versión de pared con brazo móvil.

Con un original sistema de orientación y suspensión, en esta versión de pie con brazo móvil la pantalla Ginger cuelga de una estructura que sustituye al techo. El sistema permite desplazar hacia adelante y hacia atrás la lámpara, así como abatirla a un lado y a otro. Además, el brazo de carbono tiene dos inclinaciones posibles según la posición preestablecida en la rótula. El conjunto resulta contundente y aéreo, de espectacularidad contenida.  Se propone en 2 tamaños para ajustarse a las dimensiones de los distintos espacios.