La luz ingrávida

Con tan solo las yemas de los dedos, uno puede tener la sensación de ingravidez al mover la lámpara Copérnica. Como si levitara, apenas se nota su peso, se desplaza por el espacio de forma precisa sin fricción ni resistencia.

Círculos, semicírculos, tubos y barras de diferentes diámetros y grosores, materiales y pesos distintos… Con todos estos elementos primarios, la colección Copérnica construye esculturas geométricas de luz, que establecen una relación íntima con el espacio y combinan funcionalidad con la belleza de las líneas puras.