Santorini

de Sputnik Estudio, 2018

Santorini nació como lámpara de exterior inspirándose en los fanales de los barcos de pesca. Cuatro años más tarde, tras su buen recorrido, aparece la versión para interior en suspensión. La esencia de su forma se mantiene y, en cambio, se descartan los rasgos que la definen como luminaria para exterior: la goma para colgarla, el tipo de cable, y sus colores mediterráneos y festivos. Marset escoge una paleta de colores más suave, que aporte elegancia y serenidad a cualquier espacio interior. El cable con acabado textil enfatiza, todavía más, su uso para interior.

Esta nueva colección sigue siendo rica en matices y formas porque permite seguir jugando con la orientación de los aros y crear distintas composiciones. Santorini Indoor continúa ofreciendo luz directa y reflejada pero precisa ser sencilla y de un solo color: rosa pálido, verde claro, arena o blanco roto.